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Aperitivo obtenido básicamente por la extracción de aromas de la Quina Calisaya (cinchona calysaia) y la Genciana (gentiana lutea), añadiendo azúcar caramelizada que le da ese característico tono oscuro y contundente.
Palo es el nombre primitivo de la Quina en España. Esta planta originaria de América del Sur la dio a conocer en España la condesa de Chinchón hacia el año 1.632, divulgándose después por toda Europa. Su alcaloide, la Quinina, de propiedades febrífugas, tiene un efecto deletéreo sobre los plasmodios del paludismo. La popularidad y utilidad de esta bebida como medicamento fomentó el interés por mejorarla, tanto en su sabor como en su efecto tónico, añadiéndole raíz de Genciana, planta amarga muy beneficiosa para el aparato digestivo e incorporando el azúcar para suavizar su sabor, dándole finalmente un grado alcohólico suficiente para mejorar su conservación. Así llegamos al famoso aperitivo típico ibicenco que el fundador de las destilerías, D. Juan Marí Mayans, incorporó con gran acierto a su catálogo de elaborados, siendo hoy en día recomendado como original y sabrosísimo aperitivo en numerosas publicaciones gastronómicas y guías turísticas.
El palo, tal y como indica su etiquetado, es el aperitivo ibicenco por excelencia, siendo muy popular su consumo antes de las comidas para abrir el apetito. Se pone en una copa o vaso alto, una rodaja de limón con todo su zumo, hielo y dos o tres gotas de ginebra para disfrutar de un aperitivo que sorprende por su riqueza en sabor.
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